Autor: Prof. Adrían Arévalo

Cuerpo editorial: Prof. Jorge L. Petro, MSc y ND. Mayra Márquez

Las lesiones musculoesquelética (LME) son alteraciones o daño en las estructuras del sistema musculoesquelético (e.g., músculo, huesos, tendones, ligamentos, entre otros), son comunes y representan una carga importante para el sistema de atención de la salud [1]. La posibilidad latente de estar frente a una LME puede estar relacionada con una gran número de factores que determinan su aparición temprana o tardía, dentro de los cuales podemos encontrar: la capacidad de las estructuras anatómicas, la intensidad de la acción articular, la repetitividad-densidad, factores intrínsecos, factores ambientales, entre otros [2].

La realización de la actividad física o práctica deportiva ya sea con fines recreativo o de rendimiento, tienen un riesgo implícito de LME [3,4]; sin embargo, los tipos y frecuencia de LME en poblaciones físicamente activas se han descrito, especialmente, en deportistas universitarios y profesionales, militares y corredores recreativo [4]. Particularmente, las lesiones musculares, tienen una alta prevalencia en futbolistas profesionales (31% de las lesiones totales) y en otros deportes como el rugby (10,4%) y el baloncesto (17,7 %), también son usuales, principalmente, a nivel del muslo [5]. En el caso de la práctica de ejercicio físico en salas de acondicionamiento físico, encontramos muy poca evidencia de la prevalencia de LME. Un estudio transversal, a través de un cuestionario de frecuencia de LME, reportó que solo el 20% de los encuestados manifestó saber qué es una lesión; el 72% declaró haber sufrido una LME, mientras que el 32% afirmaron que el sobreentrenamiento fue la causa principal de su lesión; la LME con mayor prevalencia fue la tendinitis (46, 3%) y la región corporal más afectada fue el hombro con el 36,4%; por otro parte, el 34% manifestó haber acudido a un especialista para tratar su lesión, de los cuales el 20% acudió a un médico, el 8% al «huesero-tendonero / sobandero» y el 6% al fisioterapeuta [6]. Asimismo, en universitarios que practican distintas modalidades de acondicionamiento físico (e.g., calistenia, halterofilia), se reportó un índice lesivo igual o superior al 50% en diferentes zonas articulares, principalmente, en el hombro [7].

El tratamiento de las LME debe ser bajo un enfoque multidisciplinar, que integre distintas estrategias, incluidas las nutricionales [8]. El papel de la suplementación dietética, aunque a veces debatido, puede hacer parte del proceso de recuperación ante una LME [9]. En este sentido, por el efecto que tiene la suplementación de creatina (SCr) en la ganancia de la masa y fuerza muscular, se ha propuesto para contrarrestar la atrofia muscular (AM) durante las inmovilizaciones de las extremidades o el periodo de rehabilitación [10,11], lo cual es relevante porque la AM está relacionada con alteraciones metabólicas y fisiológicas, como la disminución en la capacidad contráctil de las fibras musculares, el aumento de la degradación de proteínas y el agotamiento de las reservas energéticas, lo que puede promover la fatiga, reducir la capacidad funcional y dificultar las actividades de la vida diaria [12].

Hay evidencias del papel de la SCr en la rehabilitación de la AM por desuso. En este sentido, se ha reporta que la SCr (20 g/día) atenuó la pérdida de masa y fuerza muscular de la extremidad superior, durante siete días de inmovilización, en hombres jóvenes [13]. En esta misma línea, se ha evidenciado que la SCr (20 g/día hasta 5 g/día) incrementa el área transversal fibras musculares (+10 %) y la fuerza máxima (+25 %) durante el período de rehabilitación, en personas con la extremidad inferior inmovilizada durante 2 semanas; notablemente, estos cambios se asociaron con mayor expresión del factor regulador miogénico 4 (MRF4) y disminución de la expresión de miogenina [14].

Los beneficios de la CrM también se suscriben a un abordaje preventivo, disminuyendo la incidencia de LME. Al particular, Beas-Jiménez et al [15]., observaron un menor índice de lesión referidos al tiempo de entrenamiento con SCr (2,27 lesiones/1000 horas), en comparación con el grupo de control (4,31 lesiones/1000 horas). Como mención especial, vale la pena resaltar la eficacia de la SCr en los trastornos musculares que, según un metaanálisis (14 ensayos controlados aleatorizados), la SCr a corto y largo plazo incrementó la fuerza en pacientes con distrofias musculares (DM), mejoró significativamente el estado funcional en la DM y la miopatía inflamatoria idiopática; además, la SCr fue bien tolerada por estos pacientes y no se reportaron eventos adversos clínicamente relevantes [16].

Considerando los anteriores hallazgos se podría decir que, si bien el potencial anabólico de la SCr en combinación con el entrenamiento de fuerza está bien documentado, su eficacia como estrategia para aumentar la tasa de recuperación funcional durante la rehabilitación constituye un hallazgo importante [12], no obstante, es un área que requiere más investigación en busca ampliar las evidencias de la SCr como parte del proceso de prevención y rehabilitación de la LME, considerando el contexto del sujeto y tipo LME.

En conclusión, la CrM puede constituir una estrategia para prevenir y optimizar el proceso de recuperación de las LME, principalmente, aquellas que están relacionadas con la pérdida de movilidad y, en consecuencia, la pérdida de fuerza y masa muscular. Sin embargo, esto no se debe interpretar como algo absolutista, dado que las causas, mecanismos, consecuencias y tratamientos de LME son diversos y complejos, por lo tanto, el proceso de rehabilitación y readaptación dependerá directamente de un criterio interdisciplinar.

CAPACITACIONES RECOMENDADAS

Congreso Internacional sobre Creatina en la Salud y la Enfermedad

Referencias

1.Riggin, C.N.; Morris, T.R.; Soslowsky, L.J. Chapter 5 – Tendinopathy II: Etiology, Pathology, and Healing of Tendon Injury and Disease. In Tendon Regeneration, Gomes, M.E., Reis, R.L., Rodrigues, M.T., Eds.; Academic Press: Boston, 2015; pp. 149-183.

2.Chulvi, I.; Heredia, I.; Isidro, F.; Masiá, L. La dosis en el entrenamiento contra-resistencias para la salud: Criterios para la selección de ejercicios. Journal of Sport Health Research 20091, 56-67.

3.Tuakli-Wosornu, Y.A.; Mashkovskiy, E.; Ottesen, T.; Gentry, M.; Jensen, D.; Webborn, N. Acute and Chronic Musculoskeletal Injury in Para Sport: A Critical Review. Physical medicine and rehabilitation clinics of North America 201829, 205-243, doi:10.1016/j.pmr.2018.01.014.

4.Hootman, J.M.; Macera, C.A.; Ainsworth, B.E.; Addy, C.L.; Martin, M.; Blair, S.N. Epidemiology of musculoskeletal injuries among sedentary and physically active adults. Medicine and science in sports and exercise 200234, 838-844, doi:10.1097/00005768-200205000-00017.

5.Moyano, M. Elementos relacionados a la lesión muscular. Available online: https://goo.su/bqYS (accessed on Febrero 8).

6.Nuñez Rodriguez, L.E. Frecuencia de lesiones musculoesqueléticas en varones que practican musculación en el Gimnasio Fuerza y Salud, Piura 2017. Universidad de San Pedro, Piura, 2019.

7.Muñoz, C.G.; Reina, S.F.; Cifuentes, S.V.J.C., Cultura y Movimiento. Prevalencia de lesiones y fitness en universitarios. 202111, 74.

8.Rollo, I.; Carter, J.M.; Close, G.L.; Yangüas, J.; Gomez-Diaz, A.; Medina Leal, D.; Duda, J.L.; Holohan, D.; Erith, S.J.; Podlog, L. Role of sports psychology and sports nutrition in return to play from musculoskeletal injuries in professional soccer: an interdisciplinary approach. European journal of sport science 202121, 1054-1063, doi:10.1080/17461391.2020.1792558.

9.Tack, C. Dietary Supplementation During Musculoskeletal Injury: Protein and Creatine. Strength & Conditioning Journal 201638.

10.Kreider, R.B.; Kalman, D.S.; Antonio, J.; Ziegenfuss, T.N.; Wildman, R.; Collins, R.; Candow, D.G.; Kleiner, S.M.; Almada, A.L.; Lopez, H.L. International Society of Sports Nutrition position stand: safety and efficacy of creatine supplementation in exercise, sport, and medicine. Journal of the International Society of Sports Nutrition 201714, 18, doi:10.1186/s12970-017-0173-z.

11.Kreider, R.B.; Stout, J.R. Creatine in Health and Disease. Nutrients 202113, doi:10.3390/nu13020447.

12.Harmon, K.K.; Stout, J.R.; Fukuda, D.H.; Pabian, P.S.; Rawson, E.S.; Stock, M.S. The Application of Creatine Supplementation in Medical Rehabilitation. Nutrients 202113, doi:10.3390/nu13061825.

13.Johnston, A.P.; Burke, D.G.; MacNeil, L.G.; Candow, D.G. Effect of creatine supplementation during cast-induced immobilization on the preservation of muscle mass, strength, and endurance. Journal of strength and conditioning research 200923, 116-120, doi:10.1519/jsc.0b013e31818efbcc.

14.Hespel, P.; Op’t Eijnde, B.; Van Leemputte, M.; Ursø, B.; Greenhaff, P.L.; Labarque, V.; Dymarkowski, S.; Van Hecke, P.; Richter, E.A. Oral creatine supplementation facilitates the rehabilitation of disuse atrophy and alters the expression of muscle myogenic factors in humans. The Journal of physiology 2001536, 625-633, doi:10.1111/j.1469-7793.2001.0625c.xd.

15.Beas-Jiménez, J.; Ribas-Serna, J.; Centeno-Prada, R.; Da Silva-Grigoletto, M.; Viana-Montaner, B.; Gómez-Puerto, J.; Melero-Romero, C.J.R.A.d.M.d.D. Prevención de lesiones musculares en el fútbol profesional mediante suplementación oral de hidratos de carbono y monohidrato de creatina. 20081, 14-21.

16.Kley, R.A.; Tarnopolsky, M.A.; Vorgerd, M. Creatine for treating muscle disorders. Cochrane Database of Systematic Reviews 2013, doi:10.1002/14651858.CD004760.pub4.