Autor: Esteban Fuquene

Cuerpo editorial: Prof. Jorge L. Petro, CSCS & ND. Mayra Márquez

Los efectos ergogénicos de la suplementación con creatina (SCr) están ampliamente documentados, con fuerte evidencia de sus propiedades en el aumento de la masa magra, la fuerza y el mejoramiento del rendimiento físico/muscular. Estos efectos han sido demostrados, particularmente cuando se combina con ejercicio, en diferentes grupos poblacionales; sus beneficios se han reportado con protocolos de suplementación usando solamente creatina o en conjunto con otros compuestos o nutrientes 1-4. Además de ser efectiva, la SCr es segura y bien tolerada a corto y largo plazo (e.g., hasta 30 g/día durante 5 años) en personas sanas, con ciertas patologías y en distintas etapas del ciclo vital 5;  en este sentido, con base en el sistema de notificación de eventos adversos (CAERS) de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), Jagim & Kerksick 6 señalan  que solamente 22 de los 15274 (i.e., 0,144 %) informes de eventos adversos se relacionaron con la creatina durante el período 2018-2020, por lo tanto, hay una muy baja incidencia de efectos adversos de la SCr 6.

El papel mejor conocido de la creatina es el rápido suministro de energía mediante la entrega del grupo fosfato del fosfato de creatina (PCr) al difosfato de adenosina (ADP), dando como resultado la síntesis de trifosfato de adenosina (ATP); de esta forma, contribuye al mantenimiento del estado energético celular. Ahora bien, mientras que la mayor cantidad de creatina del cuerpo se encuentra a nivel muscular, el cerebro –al ser un órgano metabólicamente activo– suma un ~20% del consumo energético total. El tejido cerebral expresa principalmente la isoforma de creatina cinasa tipo B (B-CK), indispensable en el sistema ATP/CK/PCr, lo que sugiere que la creatina también puede ser relevante para la energía en el sistema nervioso 1.Se ha informado que los síndromes de deficiencia de creatina, que involucran el agotamiento de la creatina a nivel del cerebral, se caracterizan por trastornos mentales y del desarrollo (e.g., retrasos en el aprendizaje, retraso mental, convulsiones y autismo), que pueden revertirse parcialmente con la SCr 1,7. Por otra parte, se ha propuesto que la creatina puede disminuir las concentraciones de especies reactivas de oxígeno (ROS), las cuales pueden causar efectos negativos significativos en la estructura celular; por consiguiente, se le atribuyen propiedades o efectos antioxidantes que, en cierta medida, puede tener grandes beneficios en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.

Se ha planteado que el uso de protocolos SCr puede llegar a ser beneficioso en enfermedades neurodegenerativas, función cognitiva (FC), lesiones cerebrales, contusiones y algunos estados en los que se ve alterado el suministro de oxígeno (i.e. hipoxia), principalmente porque estas condiciones presentan disminución de las concentraciones de PCr y alteraciones en la demanda de ATP que, al presentarse,  imparte un efecto negativo directamente sobre las capacidades neurocognitivas, de comunicación, personalidad y comportamiento; asimismo, se ha evidenciado una reducción en los dolores de cabeza, mareos y fatiga presentada en pacientes con lesiones cerebrales 1,8.Con respecto a la FC, que hace referencia a múltiples habilidades mentales, que incluyen aprender, pensar, razonar, recordar, resolver problemas, tomar decisiones y prestar atención 9, los malos estilos de vida (e.g., la inactividad física o sedentarismo), el envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas se asocian con su disminución y que, en última instancia, afecta la calidad de vida 10,11. En este escenario, la SCr ha mostrado beneficios en la FC en diferentes grupo poblacionales como se evidencia en la Tabla 1, que resume los hallazgos de la SCr en la FC de estudios revisados reciente por Roschel et al. 1.

Tabla 1. Efectos de la suplementación con creatina sobre la función cognitiva.

Finalmente, es posible concluir que el uso de la SCr puede mejorar la FC, presentar grandes beneficios en el cuidado de la salud cerebral y que, debido a su perfil altamente seguro, es una muy buena opción para reducir el daño y mejorar la recuperación en pacientes con lesiones cerebrales. 

CAPACITACIONES RECOMENDADAS
Congreso Internacional sobre Creatina en la Salud y la Enfermedad

Referencias

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